[Opinión] Las Luchas de las Mujeres de Playa Potrero Guanacaste

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Playa Potrero Guanacaste. La historia latinoamericana o quizás los que contaron la historia se olvidaron de que en cada proceso que esta parte del mundo ha enfrentado, ha tenido presencia de las mujeres. Sin embargo, esas voces y acciones de mujeres a lo largo de las tierras de américa desde entonces y hasta la actualidad han sido opacadas, invisibilidades o hasta atribuidas a otros hombres que ocupan los grandes escritos de la historia.

Se podría pensar en el deseo perverso de los que escriben y de los que cuentan la historia, pero es importante tener en cuenta que esa invisivilzacion a la que han sido condenadas las mujeres, es el resultado de procesos históricos implantados por una cultura patriarcal o machista proveniente de España y puesta en marcha al pie de la letra por los conquistadores en nuestras tierras.

Aquellos hombres que venían a enfrentar e imponer el deseo de la corona española se encargaron de reproducir aquellas formas de convivencia y familia que rindiera culto al hombre, aquel que era heterosexual, occidental y cristiano céntrico . “El concepto de “tronco básico o fundamental” como grupos de familias vinculadas entre ellas por el matrimonio de sus hijos, da prestigio social y relevancia original al varón” (Escobar, 1984, p109).

Según Escobar, 1984, p.110, “todo este sistema se fue implantando de tal forma que consolido y dio garantía de continuidad a la exaltación suprema del varón conquistador”. Las mujeres han estado excluidas y en un desnivel ante los hombres, pues su condición de género y la constante permanencia del sistema patriarcal que ha tenido gran influencia en américa latina, la violencia en todas sus formas de manifestarse, la discriminación y el creciente atropello a los derechos de las mujeres han estado presentes en nuestras sociedades y es necesario mencionar que Costa Rica no ha sido la excepción.

En nuestro país en el siglo xx, se llevaron a cabo una de las movilizaciones sociales más importantes registradas, existe evidencia que las mujeres del caribe costarricense tuvieron una participación activa en la organización del movimiento bananero, pese a esto, sus aportes, acciones e ideas que fueron implementadas, quedaron dentro de las memorias olvidadas de la historia del proceso que vivió nuestro país, es decir, esa historia que vieron pero no quisieron contar.

Es evidente que el patriarcado posee el poder de dominar la historia y contarla en acciones y voces masculinas, haciendo oídos sordos y vista ciega a labor llevada a cabo por las mujeres en la historia. “El patriarcado modera los espacios y los domina…” (Olguín, 2014). Es evidente entonces que el espacio de las narrativas de los procesos que ha atravesado nuestro país están dominados por los hombres.

Frente a los aspectos descritos con anterioridad nos surge la necesidad de pensar sobre las luchas que de forma continua realizan las comunidades guanacastecas en favor del recurso hídrico y la participación que poseen las mujeres. Aunque haremos referencia a estas luchas y las mujeres a groso modo respecto a la provincia de Guanacaste prestaremos particular atención al movimiento surgido en febrero del 2014 en la comunidad de playa potrero (PP) y la participación de las mujeres de la comunidad en esa lucha.

En el presente trabajo haremos referencia al termino MUJERES Guanacastecas y no a “mujer guanacasteca”, “El termino MUJERES, nos permite ver con ojos de diversidad” (Monzón, 2014).Esta aclaración es de suma importancia pues cabe mencionar que en P.P, hay una gran diversidad de mujeres, Nicaragüenses, negras, blancas, francesas, lesbianas, cristianas, católicas, etc.

El tema de defensa del recurso hídrico en la provincia de Guanacaste no es reciente, sin embargo “en los últimos años el “desarrollo” acelerado de las inmobiliarias ha puesto en apuros a los vecinos de la zona”(ASADA de Playa Potrero, 2014,p.3), y las luchas por el agua han ido en incremento, las diferentes organizaciones comunales como las asociaciones de desarrollo, las ASADAS y otras han tenido que emprender una lucha constante y fuerte por proteger el vital recurso.

El 7 de febrero del 2014 explotaría en la comunidad de P.P, una de las luchas más importantes y alentadoras de la zona, aquella tarde decenas de mujeres, hombres, y niñas(os), llegaron frente a la parada de buses de la comunidad. Un árbol de cocobolo fue el principal testigo de los hechos, quizás ese árbol mejor que nadie registro lo sucedido con voces entre cortadas por la impotencia y la desesperación de ver como lo que nuestros abuelos y abuelas habían construido se iría de nuestras manos.

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No abundaremos en detalles sobre lo que sucedió pero la lucha fue intensa y contaste y claro los Facebook y páginas se llenaban de imágenes de lo que sucedía, algunos medios de comunicación llegaron a la zona y los resultados comenzaron a parecer.

Las mujeres potrereñas, desde las más chicas hasta las más adultas salieron aquella tarde de sus casas y conforme pasaban los días y la situación se ponía cada vez más difícil iban saliendo más personas de sus casas para apoyar las luchas, sin embargo, ese rompimiento de lo privado y asignado por el patriarcado a las mujeres , es decir, la casa, los hijos, movió los pisos de muchos y la iglesia no guardo silencio y dio la receta: “La mujer que asista a las manifestaciones no podrá tener más participación en la iglesia, eso no es decente”(iglesia evangélica).

Las declaraciones por parte de la iglesia solo denotan la reproducción de un sistema patriarcal establecido en la institucionalidad religiosa de nuestro país y como estos discursos se encargan de mantener dominadas a las mujeres, porque si notamos la prohibición, no es para todos y todas es solo para ellas, las mujeres y las minimizan a mujer que emana condición de que todas son iguales obviando las diferencia que mencionamos anteriormente.

Ahora cuando revisamos las organizaciones comunales, resulta que están dominadas por los hombres, y estos ocupan los puestos más importantes de la organización y en casos particulares de mujeres que son parte de estos órganos comunales ellas narran; “Una esta ahí como una figura nada más, porque al fin y al cabo ellos son los que deciden…”(María).

Las ASADAS, dominadas por hombres , asociaciones de desarrollo donde las mayorías son hombres y en algunos casos las mujeres ocupan puestos que socialmente han sido asignados a lo femenino, tales como secretariados, vocales, es decir puestos en los que no son parte de las decisiones importantes.

Lo que hemos descritos parece ser una condena histórica para las mujeres, el patriarcado no las quiere en los espacios de poder, no las quiere tomando decisiones, sin embargo en la luchas por el agua en P.P, las mujeres han alzado sus voces, han salido de sus casas y se han enfrentado a la institucionalidad religiosa, con carteles en manos , silbidos, caminatas, cordones humanos se enfrentaron a la policía, al AYA y a todas aquellas imposiciones sociales y salieron a defender el recurso hídrico.

Las mujeres comunitarias están organizándose cada vez más y están unidas en sus luchas, pese que aun en nuestros días las mujeres siguen siendo discriminadas por su condición de género, su raza, orientación sexual…etc., pareciera que hay un despertar por parte de las mujeres, así lo dice la señora María, “hay un despertar de las mujeres, estamos cansadas de que solo sirvamos para atender los hijos y el marido, queremos aportar a nuestras comunidades…bueno en realidad siempre lo hemos hecho” (P.P,2015).

Recientemente asistimos al encuentro de gestores y gestoras comunitarias del agua, que se realizó en la plaza de la cultura en San José y al llegar nos sorprendimos porque la mayoría de las personas que asistieron eran mujeres, pero nos sorprendimos más cuando vino el periodo de presentación de las problemáticas de las comunidades, pues resulta que quienes hablaban fueron hombres en la mayoría de los casos, en resumen la labor de las mujeres sigue siendo invisibilizada y se les sigue negando el derecho a contar sus historias.

Los logros de las luchas en muchos casos son atribuidos a hombres, cuando fueron las mujeres que dieron las ideas y le hicieron plantones a las empresas, hoteles y a la misma AYA. Los medios de comunicación siempre buscan al “hombre defensor de la familia” para entrevistarlo, pues claro se asume que son ellos y no ellas las que tienen que salir a la calle para exigir su derecho al agua.

La violencia patriarcal contra las mujeres, sigue vigente y es de importancia máxima que las organizaciones comunales tengan claridad de que la única forma de obtener resultados realmente importantes es si los obtenemos todos y todas. La diversidad deberá ser usada como mecanismo de lucha en la defensa del agua en las comunidades.

En conclusión, las mujeres son, han sido y serán parte de la defensa del medio ambiente y del agua en particular, pero su labor no se ha registrado. Por ello terminaremos este articulo reconociendo el papel fundamental e importante que jugaron las mujeres de la comunidad de P.P en las luchas que se han realizado en defensa del agua como derecho de todas las personas, y es nuestro deber escuchar las voces que han sido silenciadas y olvidadas pero que cada vez gritan más fuerte y su labor se hace visible. Ante ataques inesperados, mujeres empoderadas, debe ser nuestro lema frente a estas luchas que inician pero posiblemente aumentaran con el paso del tiempo.

Estudiante de Sociología

Sergei Moreno Fajardo

Uniervisidad Nacional de Costa Rica.

Email: morenofajardos@gmail.com

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