[Opinión] El clientelismo Político en Santa Cruz

120813regidoresEl IMAS Santa Cruz pagará la deuda trubutaria de los vecino del residencial Chorotega en Santa Cruz.

Santa Cruz Guanacaste. Aunque hace algún tiempo no he escrito, por distintas razones de índole personal, casi me es forzoso para desahogar mi conciencia, referirme al más reciente trámite de recursos del IMAS (Instituto Mixto de Ayuda Social), para cancelar deudas tributarias en la Municipalidad de Santa Cruz, acumuladas a través del tiempo por algunos vecinos del sector denominado Barrio Chorotega.

De ninguna forma, un ciudadano consciente estaría en contra de que se ayude a personas en clara condición de vulnerabilidad social o económica a que solvente obligaciones tributarias que, en razón de tener que decidir entre comer o pagar tributos, las han dejado acumularse a través del tiempo, lo que a su vez en ocasión de lo que establece el Código de Normas y Procedimientos Tributarios, ha producido la reacción de la Administración Tributaria, en este caso de la Municipalidad de Santa Cruz, a interponer procesos administrativos y judiciales por la obligatoriedad de la norma.

La misión del IMAS, dice lo siguiente:

“Promover condiciones de vida digna y el desarrollo social de las personas, de las familias y de las comunidades en situación de pobreza o riesgo y vulnerabilidad social, con énfasis en pobreza extrema; proporcionándoles oportunidades, servicios y recursos, a partir del conocimiento de las necesidades reales de la población objetivo, con enfoque de derechos, equidad de género y territorialidad; con la participación activa de diferentes actores sociales y con transparencia, espíritu de servicio y solidaridad”

Ciertamente que, para propósitos de clientelismo político, más que para efectivamente poder sacar del problema a personas que en verdad requieren el auxilio por encontrarse en imposibilidad material de atender las obligaciones, e incluso en algunos casos esta imposibilidad generada por enfermedad o discapacidad, esta misión enunciada en la página web del IMAS, resulta una justificación pertinente a intenciones alejadas del espíritu de la ley que dio origen a esa institución.

Santa Cruz sufre desde hace muchísimos años, el flagelo de la irresponsabilidad de caudillos políticos que ofreciendo “menudos” particulares, obtienen réditos electorales para luego llegar al poder dislocando los procedimientos de gobierno a favor de intereses totalmente ajenos al de la colectividad. Este “atolillo con el dedo” ha provocado la simpatía de quienes obtienen circunstancialmente el beneficio, convirtiéndolos literalmente en “clientes” que devuelven el favor en las urnas – esa es la perspectiva de quienes compran conciencias para garantizarse su subsistencia a partir del ejercicio del poder político –; pero la otra cara de la moneda, que es la que nos corresponde atender a los técnicos que trabajamos en gobierno, reviste una realidad muy distinta:  estos “clientes” de los políticos, se han convertido en parásitos del estado; lampreas que succionan de los sectores productivos y de los trabajadores honrados, recursos que podrían estarse dirigiendo a procurar un mayor bienestar a los ciudadanos y una mayor justicia social, centrada en la frase emblemática de nuestro Himno Nacional:  ¡Vivan siempre el Trabajo y la Paz.

Dado que el mensaje que daba tumbos en mi cabeza, creo que lo he dejado claro, y que compartimos muchos costarricenses de buena voluntad que hemos arribado al hastío por las prácticas de los que burlándose del lenguaje se hacen llamar “políticos”, sólo quiero resaltar el hecho con el que inicié esta nota, y que en lo particular, me ocasiona repulsión:  el giro de recursos del IMAS para pagar tributos municipales, que en gran parte de los casos, corresponde a personas que tienen la capacidad suficiente para producir la renta correspondiente y cancelar sus obligaciones como buenos ciudadanos; que se permita a personas que exhiben celulares de última generación, y otras claras señales de cierto acomodo y bienestar, burlar sus obligaciones ciudadanas a través de recursos que deberían invertirse en labores de promoción a la productividad, para que a través de ésta se promueva también el bienestar entre la comunidad.

El despliegue de ayudas se ha realizado específicamente en una comunidad de Santa Cruz, misma que ya en otra ocasión se había producido de cara a la elección de Alcalde y Síndicos previo a diciembre de 2010.  Pero me pregunto:  ¿Se habrá trasladado ayuda masivamente a personas de otros barrios? ¿Se habrán realizado los estudios pertinentes a fin de comprobar las condiciones de pobreza, riesgo, o vulnerabilidad social que indica la misión del IMAS?  Si el proceso es irregular, ¿quedará impune?

En la ciudadela Pepe Luján, en Barrio Lajas de Santa Cruz, vive doña Odette, una persona atada a una silla de ruedas para poder moverse, en una clara condición de discapacidad física; el piso de su casa, gravemente afectada por el terremoto del 5 de septiembre de 2012, constituye un terreno quebrado por el que transita cual vehículo todo terreno su silla de ruedas.  Ella tiene necesidad urgente de recibir este tipo de apoyo para que la Municipalidad no se vea impelida por el marco jurídico a llevar su casa a un remate.  Sin embargo, a la hora de practicar la justicia, nadie se acordó de Doña Odette.

Lic. Mario Moreira Castro

Director Financiero

Municipalidad de Santa Cruz

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