Coopeguanacaste Celebra Mes del Adulto Mayor con Educadores Pensionados

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Nicoya Guanacaste. Lisímaco Hernández, Antonia Orozco, Gloria Fonseca y Emel Díaz tienen algo en común: todos son educadores pensionados que tienen 90 o más años de edad.

Por sus aulas pasaron muchos niños y jóvenes con deseos de aprender quienes también dejaron muchas huellas en la vida de estos veteranos educadores.

En una actividad organizada por la Comisión del adulto mayor de la Asociación de educadores pensionados en Nicoya el día 22 de octubre pasado, se les rindió homenaje a ellos por su gran legado a la educación de decenas de niños y jóvenes, así como por el ejemplo de lucha que representan para las nuevas generaciones.

El evento al que asistieron alrededor de 110 educadores pensionados fue muy emotivo y contó con el aporte de COOPEGUANACASTE, R.L. que consideró este espacio como idóneo para realzar el valor de nuestros adultos mayores y lo mucho que hoy día representan para nuestro país.

«La cooperativa reconoce la importancia de nuestros adultos mayores como personas que han forjado una comunidad y a nuestra cooperativa, por esto se hace presente para agradecerles » dijo Miguel Gómez, Gerente General de COOPEGUANACASTE, R.L.

Los asistentes a esta actividad desarrollaron dinámicas, juegos y compartieron un almuerzo para celebrar el mes del adulto mayor, en un cantón que precisamente es distinguido globalmente como una «zona azul».

Las zonas azules son lugares en el mundo donde las personas son más longevas, en las cuales se superan los 100 años de edad. Estas regiones han sido identificadas por los científicos y demógrafos quienes han encontrado que las características específicas locales y los hábitos de sus pobladores dan lugar a una alta incidencia de casos de longevidad.

En el país según la Encuesta Nacional de Hogares (ENAHO) viven 432,736 personas adultas mayores y en Guanacaste se calculan que residen 24,550 lo que corresponde al 7,5 de la población de la provincia.

Homenajeados cuentan su secreto de vida: enseñar con amor

A sus 92 años Don Lisímaco Hernández que se confiesa un santacruceño amante de su tierra, no olvida sus 35 años de labor enseñando a leer y escribir.

«La educación era muy diferente, se repartía mucho cariño y se tenía la enorme satisfacción de formar los líderes del país» recuerda.

«El educador era un promotor de la comunidad, logré mover voluntades para construir tres escuelas nuevas. Todo lo que se quiere se puede» agregó.

Doña Gloria Fonseca, educadora pensionada de 91 años y de Pozo de Agua de Nicoya cuenta como los niños fueron su gran ilusión y la llenaban de vida y por ello está dispuesta a compartir su sabiduría vital.

«No recuerdo cuántos alumnos tuve pero sí los veo en la calle, convertidos en hombres y mujeres de bien y me llena de alegría» rememoró.

Por su parte Emel Díaz Briceño de 92 años de Nicoya, quien por 26 años fue educador, contó que debía ir a caballo a zonas de difícil acceso a impartir lecciones.

«Recuerdo que visitaba los hogares de mis alumnos pues quería conocer su realidad y su familia para entenderlos y guiarlos» asegura con gran lucidez.

Estos destacados educadores entregaron más que sus conocimientos a cientos de niños de Guanacaste, formaron mucho de su carácter y también aprendieron de ellos.

«La mayor enseñanza para mí, que aprendí de mis alumnos es la sinceridad y lo más sabio es vivir para servir» manifestó Emel Díaz.

Coopeguanacaste

Por: Edgar Cantón

Hora de Publicación: 6:09 PM

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